El antropólogo como autor (reseña)

El Antropólogo como Autor[1]

       Una obra que ayuda a entender el pensamiento antropológico es El Antropólogo como Autor de Clifford Geertz. Allí el investigador norteamericano afirma que “…los textos antropológicos, al igual que los mitos y las memorias, existen menos para el mundo de lo que el mundo existe para ellos” (p. 58).

El chiste estriba en poner atención y en ajustar las palabras exactas, en lugar, forma y momento correctos, como recomienda Foucault. En ese aspecto los antropólogos deben ser muy doctos, puesto que al estar hablando de un sitio que sólo ellos conocen y han documentado, es menester el desarrollo de esa habilidad para que logren ser persuasivos. “No sabemos aún en realidad quiénes son los ‘autores’, quiénes establecerán un discurso y sobre que discursividad, o quiénes en verdad podrán seguir manteniendo un discurso –etnográfico, en todo caso- en absoluto” (p. 101).

Geertz nos dice aquí que no sólo hay que poner en duda aquello que no podemos comprobar por nosotros mismos y por los sentidos, sino además está el discurso o texto de los que si estuvieron en el lugar de los hechos, toda vez que por el hecho de que el receptor de la información no estuvo allí es factible la incorporación datos al reporte para enriquecerlo, al fin y al cabo no se les puede probar un posible engaño. “…el estar allí es una  experiencia de postal turística…el estar aquí, en cambio, es lo que hace que la antropología se lea…se publique, se reseñe, se cite, se enseñe” (pp. 139-140).

La experiencia antropológica sería entonces completada si se empatan las dos perspectivas dentro/fuera, cerca/lejos… las perspectivas obtenidas de una misma observación podrían devenir en una elucubración magna tanto de la labor de un antropólogo como la de los comunes. Ejemplo: cuando una persona le cuenta a otra lo maravillosa que fue su experiencia en un viaje realizado a otra región, la segunda podrá emocionarse y creerle un poco, pero, su curiosidad por comprobar si lo que le han dicho es verdad no estará satisfecha hasta que el mismo(a) acuda al lugar del que le han platicado.

Algunos de los antropólogos que son analizados por Geertz en este texto son Branislaw Malinowski, Evans-Pitchard, Claude Lévi-Strauss y Ruth Benedict. Tomando como base las principales obras de cada uno, Geertz interpreta las mismas y cuestiona la tarea de sus colegas con evidente mordacidad.

Clifford Geertz fue un tipo brillante, decano de la Universidad de New Jersey y su obra estaba enfocada en desglosar el quehacer antropológico de forma que fuese igual de atractiva para sus colegas y para el público en general. Su agudo enfoque de las cuestiones sociales le destaca de entre el resto. Este librito está disponible en la  Biblioteca Central de la UACJ, sección antropología, clasificación G, planta baja. Cheers.

Israel Nungaray González

13 de mayo de 2008


[1] Geertz, Clifford. El Antropólogo Como Autor. Paidós Estudio, Barcelona,1989.

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Observador miope
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