Atom Heart Mother: La Portada

 

       Aparentemente lo más importante de una producción discográfica es el contenido musical. Es verdad, pero cuando esta va acompañada de buen diseño de arte el valor del disco se ve incrementado sobre manera. Así, existen en el mercado numerosas grabaciones con cubiertas memorables como el Sargeant Pepper’s Lonely Hearts Club Band de The Beatles; el homónimo de Black Sabbath; Sell Out de The Who y por supuesto, Atom Heart Mother de Pink Floyd.

Este álbum salió a la venta en 1970, y aparte de contener música de primer nivel venía respaldado por una tapa inolvidable. La imagen fue tomada en un verde prado inglés y “la estrella es una vaca con mirada confundida…fotografiada por el equipo de Hipgnosis con la intención específica de conseguir una portada sin significado y que no estuviera relacionada de ninguna forma con la música”[1]. Y efectivamente, lo consiguieron. Cualquier escucha que adquiera el plato por primera vez no podrá deducir el carácter sonoro de la banda en cuestión (aparte de que en el vinilo original no aparece por nigún lado el nombre del grupo, recurso utilizado también por Led Zeppelin, cuyas portadas fueron obra de la misma compañía de diseño creadora de las del Floyd, Hipgnosis).

La pista que da título al disco fue compuesta en colaboración con Ron Geesin. Fue separada en cinco secciones distribuidas a lo largo de veintitres minutos. Los arreglos de metales le dan un aire festivo pero sin interferir con en el estilo típico de Pink Floyd (armonía meláncolica y ritmo semilento). El resto de las rolas que conforman la obra son: If, la voz del bajista Roger Waters es tenue y la acompaña con una guitarra acústica un poco folk; Summer ’68, escrita por el tecladista Richard Wright inspirado por una noche alocada con una groupie; Fat Old Sun, David Guilmour (guitarra) compuso esta canción de british pop donde además de cantar tocó un magnífico solo de guitarra que en vivo extendía su duración a más de 10 minutos; por último aparece Alan’s Psychedelic Breakfast, destacando aquí el empleo de la música concreta[2], “cortesía” de la rutina mañanera del utilero de la banda, Alan Stiles. “Este tipo de musique concrète o sonido no musical se convertiría en uno de los sellos de casi cualquier álbum de Pink Floyd, pero en ninguno se utiliza tanto como en esta pieza…”[3].

Pink Floyd prosiguió un camino ascendente durante la década de los setenta presentando records que incrementaban su complejidad y en los que hacían evidente lo distinto que era su arte respecto de los demás grupos de rock mainstream. Cheers.

Otros discos:

The Piper of The Gates of Dawn (1967)

Ummagumma (1969)

Meddle (1971)

Dark Side of The Moon (1973)

Wish You Were Here (1975)

Animals (1977)


[1] Mabbet, Andy. Guía Musical de Pink Floyd, Tomo, México, 2001, p. 43.

[2] Recurso composicional que utiliza sonidos no musicales aislados o concretos. Estos sonidos son naturales por lo que son registrados en cinta para poder ser incorporados a una pieza nueva o para su reinterpretación en directo. Ejemplos: ruido de motores, golpeo de puertas, movimiento de agua. Cf. http://www.homines.com/palabras/musica_concreta_filosofia/index.htm, 13 de septiembre de 2008

[3] Mabbet, Andy. Op. Cit., p. 46.

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Observador miope
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