El papel del ‘5’ en la actualidad

El fútbol contemporáneo prioriza la disminución de emociones en los arcos y el manejo del centro de la cancha, espacio donde se genera el juego y –en muchas ocasiones- se gesta el resultado del encuentro. Antes de hacer la descripción del tema que nos ocupa me permito incluir el origen aproximado del mediocampista central en una oncena de fútbol.

En la época de Herbert Chapman, entrenador que en los 1930’s encumbró al Arsenal londinense con el sistema W-M (3-2-2-3) era considerado un sacrilegio la incrustación de un tercer defensa, la pirámide del 2-3-5 optaba por poblar las bandas y el ataque por dentro, la pelota circulaba muy rápido de una mitad a la otra sin pasar mucho tiempo por la cintura. El trabajo de los mediocampistas era más por los costados ya que el desarrollo del juego sucedía en la línea de ataque. En el periodo de entre guerras hubo un equipo que atendía el fútbol de marca y el cierre de espacios donde la figura del mediocampista central cobró notoriedad: el Dynamo Moscow, escuadra soviética que realizando una gira por el Reino Unido mostró una nueva distribución táctica con los futbolistas intercambiando posiciones y desplazándose con velocidad en el campo. En principio utilizaban el esquema WM aunque con mayor atención a la medular donde apretaban y formaban un bloque destructivo/constructivo.

Xabi Alonso

En el libro de Jonathan Wilson Inverting the pyramid. The history of football tactics se menciona la aparición del “volante” en el sistema 4-2-4 que constituía una propuesta ofensiva, el formato sobre el que se sustentaba el jogo bonito brasileño. Clubes como Fluminense, Vasco da Gama, Flamengo (dirigido por Flávio Costa) y la selección verde amarhela siguieron la moda. La definición de los puestos en la media cancha estaba más clara que nunca, el ‘5’ vivía por delante de la línea defensiva -fuera esta de tres o de cuatro hombres- y hasta el círculo central, el armador o ‘10’ colocado detrás de los delanteros llevando la batuta. Ejemplos de ello son Volante (de allí fue tomado el término como sinónimo de centro campista) del Flamengo y Didí en el combinado nacional que ganó los mundiales de 1958 y 1962. No en balde los futbolistas que actúan en dichas demarcaciones también son conocidos como ‘hombres tácticos’, su trabajo es clave tanto en la creación de fútbol en su escuadra como para quebrantar el del adversario.

Al mediocampista defensivo de hoy día se le exige control de pelota y de partido, así como de sus emociones pues su posición es propensa al roce físico y a las faltas. La distribución del esférico es su responsabilidad ahora que la figura del ‘10’ está prácticamente eliminada de cualquier sistema táctico, las habilidades y visión del juego del armador estaban peleadas con el trabajo sucio e impuro de la defensa.  El ‘niño mimado’ de las posiciones futbolísticas perdió sus privilegios y el cinco adquirió nuevos deberes ya que no solo se encargaría de destruir el juego del rival y darle el balón al diez, ahora construye para su equipo  y rompe el equilibrio del oponente. El 10 es ahora un ‘8’ acompañado por lo regular de un escudero, un cinco que hace el trabajo sucio en la grama para restarle peso a su compañero con mejor técnica y visión que él. Algunos de los playmakers reconvertidos son Cesc Fàbregas, Luka Modrić, Mikel Arteta, Samir Nasri, Javier Pastore, Borja Valero, Bastian Schweinsteiger y Xavi Hernández; algunos de ellos fueron preparados desde fuerzas básicas en el cumplimiento de las funciones mencionadas.

Gennaro Gattuso, medio centro defensivo aguerrido como ninguno

Entre los equipos grandes existía una costumbre por parte de los directivos de llenar la plantilla con jugadores veloces, virtuosos, exquisitos en físico y técnica individual, especialmente si aunado a esas características eran súper estrellas que asegurarían la venta camisetas. Lo que no se toma en cuenta es que cada director técnico baraja opciones y eventualmente consigue la escuadra ideal que garantice buen juego y disputa por los títulos. Algo así ocurrió en Real Madrid cuando Florentino Pérez pujó por el fino mediocampista David Beckham y colocó transferible al mediocentro destructivo congoleño e internacional por Francia Claude Makélélé, uno de los mejores de la historia en esa labor. Zinedine Zidane, referente de los Blancos dijo que estaba bien que Becks llegara a sumar en el equipo pero que no veía el caso de poner una capa de pintura dorada en el auto si este ya no tenía motor, aludiendo a su compañero de selección y a su importancia en el funcionamiento de los Galácticos de Vicente del Bosque, ganadores de una liga y una Champions League mientras el dorsal 24 estuvo con ellos. Makélélé es el 5 clásico ubicado delante de la defensa, corta balones, los recupera y toca fácil a los compañeros con vocación ofensiva. Por la misma línea aunque con mayor agresividad han surgido Gennaro Gattuso, Gerardo Torrado, Mark van Bommel, Daniele De Rossi y Javier Mascherano.

El nuevo ‘5’ es representado por Andrea Pirlo, un futbolista fino con una gran visión de campo y un excelente golpeo de pelota que le permite el reparto del juego con precisión y efectividad en alto porcentaje. A su lado han actuado escuderos, perros de presa que le limpian la zona de obstáculos. Me refiero a hombres como Ambrosini y los nombrados De Rossi y Gattuso. Es esta combinación de “obrero y arquitecto” la preferida por varios directores técnicos actuales. Entre ellos José Mourinho (Xabi Alonso y Sami Khedira en Real Madrid), Ricardo Ferreti (Leandro Augusto e Israel Castro en Pumas) y Carlo Ancelotti (Michael Essien y Frank Lampard en Chelsea). Por más que se pretenda la tecnificación absoluta de los jugadores, la verdad es que siempre serán necesarios aquellos que no juegan bonito pero ayudan en lo referente al trabajo de marca y quite de balón.

Andrea Pirlo, el ejemplo perfecto del nuevo ‘5’

Si hay un problema para el medio de contención actual ese es la velocidad con que se lleva a cabo la disputa, sobre todo en planteles con mucho toque y triangulaciones como los cuadros españoles que en los últimos años han marcado la pauta y puesto un ejemplo que muchos otros emulan o intentan hacerlo como el Borussia Dortmund alemán. Las tendencias aparecen de cuando en cuando y el planeta fútbol las incorpora hasta que son de uso común. Hoy día los mediocampistas tienen un gran peso en el sostenimiento del equipo porque los entrenadores mandan a un llanero solitario al área enemiga a fungir como delantero, al tiempo que colocan cerrojo en sector defensivo como demostrando un instinto de supervivencia basado en el cero atrás, el manejo del medio terreno y la contundencia arriba, siempre y cuando generen suficiente peligro. El otro conflicto es que la técnica y la exquisitez desplazaran por completo a la fuerza y el tesón, tal suceso conllevaría a un replanteamiento de la estrategia, táctica y hasta consistencia física de los hombres de pantalón corto. Mientras eso no ocurra el cinco tradicional tiene cabida en el fútbol nuestro de cada día.

Israel Nungaray González

Escrito el 31 de octubre de 2011 y publicado por primera vez en “La Gambeta de Enzo” el 28 de noviembre de 2011

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Observador miope
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