Blues from the Delta, la cuna de la música estadounidense

A decir de Clifford Geertz las ventajas de la antropología radican en “estar allí”, en el lugar de los hechos o donde habita el objetivo a estudiar, se trate de un individuo o de un grupo. Pocos que no hayan acudido al sitio del que habla un autor podrán refutar su tesis. En Blues from the Delta el investigador norteamericano William Ferris, director del Centro para el Estudio de la Cultura Sureña en la Universidad de Mississippi realizó un trabajo exhaustivo. Primero presenta la historia del blues, sus raíces y significado. Luego señala el proceso de composición y finalmente deja claro el valor del género para los negros norteamericanos.

La edición de Da Capo Press

Las formas de abordar el tema fueron el trabajo de campo y la entrevista. En vez de contactar a los bluesmen ya consagrados como Muddy Waters, Buddy Guy y Howlin’ Wolf, Ferris habló con músicos que aún radicaban en el Delta como Floyd Thomas, Jasper Love, Poppa Jazz y Wallace “Pine Top” Thompson. Los mencionados eran hombres de campo sencillos, desconfiados de los foráneos, principalmente de los blancos. A Ferris le costó trabajo adentrarse en su vida y obtener la información que buscaba. Comenzó a interesarse en el blues desde el punto de vista académico en 1967, pasó gran parte de la década de los 70’s realizando la investigación y finalmente pudo publicar el libro en 1978.

Las primeras coplas del blues tienen su origen en el ambiente rural del sur profundo estadounidense cuando la época de la esclavitud. Los negros libres y pobres de finales del siglo XIX y principios del XX cantaban sobre la pena de ganar poco dinero trabajando duro, acerca de un amor perdido, de estar triste (una de las acepciones de “blue” se refiere a estar deprimido o triste), de su mala suerte, de la vida en prisión o de cuando sufrían alguna infidelidad. La música es simple a diferencia del sincopado jazz, es una progresión de acordes en 8, 12 ó 16 barras de tempo en compás de 4/4. La estructura de una canción de blues casi siempre acopla una parte cantada y la respuesta de algún instrumento que toca una o varias notas para representar el dolor de la letra. Los instrumentos más utilizados son la guitarra, el bajo, la armónica y la batería. Ocasionalmente se incorpora el piano y metales como saxofón o trompeta. De cualquier forma la base del género es la interpretación a capella (por su relación con los cantos religiosos) o acompañando la pieza con guitarra acústica.

Left to right: “Little Son” Jefferson, James “Son” Thomas y Gussie Tobe. Below: “Moonshine”.

El autor resuelve que las motivaciones de hombres y mujeres para dedicarse al blues incluían escapar del hambre, desahogarse pero sobre todo evitar el pesado trabajo de los campos de cultivo. Ferris convivió con los bluesmen que cantaban en bares y salones de baile de Mississippi para sobrevivir y sostener a su familia, también conoció a los hijos de estos y observó como la raíz musical estaba sembrada en varios de ellos. Conoció gente en las “house parties”, tertulias donde Maudie Shirley, Floyd Thomas y Jasper Love improvisaban versos sobre la marcha o cantaban piezas clásicas. Ferris descubrió la esencia del blues presenciando aquellas fiestas. Allí nacía y moría la música porque esas personas no pretendían salir de su hogar para echarse a la aventura cargando una guitarra, en algunos casos sin dinero para comer y buscando un contrato discográfico. Algo que si hicieron artistas como BB King, James Brown, Bessie Smith, Blind Willie McTell y Muddy Waters, entre muchos otros.

La cultura popular estadounidense le debe mucho a los negros y sus formas de expresión, principalmente en la música, arte donde los blancos de ambos lados del atlántico se han manifestado a lo largo de varias décadas con el rock and roll, el country, el folk y el pop, subgéneros bien vendidos en el mundo con ligas al blues, el soul, el gospel y el Rhythm and Blues, formas musicales creadas por los negros en la centuria pasada y que no siempre han estado en el pináculo de la industria ni han recibido el reconocimiento merecido.

P.D. Incluye fotografías de los entrevistados y de los pueblos visitados, transcripciones de canciones de diversos autores y cartas manuscritas.

Ferris, William. Blues from the Delta, Da Capo Press, New York, 1984.

Escribió: Israel Nungaray González el 25 de julio de 2012.

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Observador miope
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