Camuflaje

De por qué puedo ser crítico y trabajar como empleado de Gobierno sin caer en contradicción:

Mi padre era rojillo en su temprana juventud. Leyó a Mao, a Lenin, a Marx y a Engels antes de cumplir 18. Su música preferida sigue siendo la de artistas de protesta y Canto Nuevo (Silvio Rodríguez, Facundo Cabral, Violeta Parra, Pablo Milanés, Gabino Palomares, Oscar Chávez, Mercedes Sosa, grupos folklóricos). Yo heredé el gusto por algunos de ellos porque los he escuchado desde niño.

Conoció a la que sería mi madre en 1975, quien lo convenció de que no era malo ir contra corriente pero era mejor buscarse la vida con un trabajo seguro. Antes de casarse (a los 21) mi padre dejó de ir a las protestas en la calle porque entró a la Normal Básica. Se convirtió en maestro de Primaria y en lugar de criticar al sistema se afilió al PRI como parte de su trabajo. Sus ideales fueron aplastados por la necesidad de buscar el sustento para sí y su familia.

En casa quedó esa literatura que yo devoré en mi adolescencia: libros de Rius, sobre las guerrillas en México y Latinoamérica, sobre Historia y Sociología, biografías del Che y Lenin, revistas como Proceso, ¡Protesta! y Duda Semanal. Por entonces no comprendía varios de los conceptos allí vertidos aunque uno me quedó claro: el mundo está lleno de injusticias que parecen insoportables.communist-nike_1

Al terminar la preparatoria comprendí que el sentido de ir a la escuela era aprender a servirle al sistema y que si uno desea fortalecer su educación y cultura lo mejor era estudiar de forma autodidacta. Por muchos años evité los estudios formales, quería ser “Punk” y tocar rock toda la vida. La realidad me alcanzó y como no tengo habilidades especiales además de leer y escribir, volví a las aulas. Elegí la Licenciatura en Historia porque la materia me gustaba desde nivel básico y porque me daba la oportunidad de desarrollar mejor mis ideas.

También pertenezco al Magisterio y también dejé de lado mi idealismo radical en aras de la supervivencia. Pienso que es posible mantener una postura crítica desde mi trinchera que es la Educación. No me gustan los convencionalismos sociales, no encajo en el perfil de maestro normalista tradicional y no tengo el entusiasmo de otros compañeros; sin embargo, creo que puedo aportar algo aún con mi personalidad un poco socarrona, esquizoide, un poco punk y bastante anti convencional.

Tengo 32 años. No soy de izquierda, no soy rojillo (nunca lo he sido), soy crítico, no criticón. Soy inteligente, no intelectual. Amo la música, la lectura, los perros y el futbol. Mi YO no cambia, solo se camufla para sobrevivir.

Cheers.

Escribió: Israel Nungaray González (16 de junio de 2014)

Advertisements

About Israel Nungaray

Observador miope
This entry was posted in Ensayos, Locura diurna and tagged , , , , , , , , , , , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s