El Darwinismo en Sociología

(Texto escrito en octubre de 2008, basado en el libro “La teoría sociológica” de Nicholas Timasheff)

El inglés Walter Bagehot fue pionero en aplicar los postulados de la selección natural darwiniana a la teoría sociológica[1]. Según él, los seres humanos y los animales experimentan el mismo proceso de domesticación. Difiero en esto considerando que la especie animal no tiene un compromiso de trascendencia como lo tienen los humanos. Tomo también su argumento de que el progreso se da a partir de la organización de grupos, y que de tales conjuntos sobreviven y/o avanzan los más aptos, siendo esta una similitud con el principio biológico formulado por Charles Darwin.

Para Bagehot es la costumbre la que otorga cohesión al grupo social. Las ordena de la siguiente manera: “en primer lugar está la religión del miedo, con sanciones terribles para los violadores. En segundo lugar está la tendencia persecutoria, o sea la propensión, a castigar las desviaciones del orden establecido… en tercer lugar, está la tendencia del hombre a imitar lo que tiene delante” (p. 84). Lo anterior me recuerda la teoría de las necesidades del antropólogo Ralph Linton[2], las cuales son útiles para el desarrollo pleno de hombres y mujeres en sociedad. De acuerdo a este autor dichas necesidades incluyen alimento, vestido, amor, entre otras; siendo el más atrayente el requerimiento de una respuesta emotiva de los demás, es decir, que las acciones que realizamos causen impacto en terceras personas. En pocas palabras: atención y aprobación de lo que hacemos. Esto podría ser un complemento de la tercera costumbre de Bagehot. Una persona imita usos y costumbres de la comunidad a la que pertenece buscando aceptación para posteriormente ser considerado como elemento integral de un grupo.socioFG406

En cuanto al punto de variabilidad es factible su aplicación al campo social. Sin embargo, al considerar que es menester la cohesión dentro de una organización social para que la misma prospere, semejante combinación deriva en una complejidad particular que Bagehot resuelve al hacer patente lo indispensable que es el equilibrio de fuerzas para lograr una mayor eficacia en el grupo. El sociólogo sugiere que “el progreso sólo es posible si la fuerza de la legalidad basada en la imitación es bastante poderosa para mantener unida la nación, pero no tanto que mate toda variación y reprima la perpetua tendencia de la naturaleza al cambio” (p. 85).

El libro es una buena introducción que ayuda a comprender la disciplina sociológica. El capítulo 5, dedicado a los evolucionistas es de gran relevancia por la importancia que en su momento (y hasta el momento) representó la propuesta de Darwin para el conocimiento y la ciencia en general. Check it out.

Escribió: Israel Nungaray González

[1] Timasheff, Nicholas S. /La teoría sociológica/Fondo de Cultura Económica/México/2000.

[2] Cf. Linton, Ralph/Cultura y Personalidad/ Fondo de Cultura Económica/México/1942.

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Observador miope
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