“Stop it, it’s fuckin’ awful!”

“Stop it, it’s fuckin’ awful!”[1]

Por Israel Nungaray González

(Artículo publicado originalmente en itinerariohistorico.blogspot.mx en mayo de 2009 durante la recesión sanitaria por el virus H1N1).

La siguiente es una opinión personal acerca de la reciente dispersión de una enfermedad cuyo nombre es bien conocido, por lo que momentáneamente obviaré su mención. En los últimos días he observado como varias personas han tomado las medidas precautorias recomendadas por las autoridades respectivas, pero creo que cabe ser cautelosos y tomarse la molestia de revisar qué ocurre en torno al problema, y, así, tratar de comprender no el motivo por el que se ha suscitado la crisis, sino el ambiente en el que se ha generado esta situación tan confusa.

Reconozco que no tengo el sustento suficiente como para conocer la veracidad de la información vertida por los medios de comunicación pero me pongo a pensar en los datos que ofrecen y me entran las dudas. En un comunicado transmitido en televisión abierta (canal 13 de TV Azteca) se informó que hasta el lunes 27 de abril se habían suscitado 149 muertes en clínicas y hospitales de la Ciudad de México de los cuales 22 estarían relacionadas con el nuevo virus de la influenza porcina. Lo que seguía –según palabras del vocero de la Secretaría de Salud- era confirmar que hubieran contraído la enfermedad realizando un estudio pos-mortem a los cuerpos y/o revisando su expediente médico. En el periódico “EL UNIVERSAL” salió una nota el domingo 26 de abril donde se reportaba un deceso. “Un paquistaní es el primer extranjero que ha muerto en México, víctima de la influenza porcina. A sus familiares, un grupo de aproximadamente ocho personas, se les tomaron muestras para ser analizadas y se les dio tratamiento con el antiviral oseltamivir”[2]. En ningún momento se le proporcionó el nombre de esta persona a los reporteros, la cual había fallecido desde el 19 de abril del presente, dos días después de que la Secretaría de Salud anunció el posible brote epidemiológico de una influenza atípica de primavera. ¡Justamente durante la visita del presidente norteamericano Barack Obama a México!, pero claro, fue hasta el 23 de abril cuando se lanzó oficialmente la alerta a la población.

En la mañana del 30 de abril de 2009 hubo una conferencia de prensa a cargo del secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, quien indicó que se habían detectado 260 casos de personas infectadas, de las cuales, doce perdieron la vida[3]. Así como no se dio el nombre del paquistaní tampoco se han publicado los datos generales de las doce personas antes citadas. Si bien es cierto que diariamente fallecen cientos de seres humanos, creo que los medios informativos deberían enlistar los nombres de los que lamentablemente perecieron a causa de este virus inédito, por dos sencillas razones: la particularidad del caso y el hecho de que sean tan pocos, apenas una docena. ¿Por qué no avisar a la opinión pública sobre ello? Sobre su lugar de residencia, en qué condiciones de salud se encuentran sus familiares, las actividades que desempeñaban, edad, en fin, lo que normalmente se dice cuando muere cualquier hombre o mujer, en cualquier parte del mundo. Quizás por motivos de seguridad hacia los familiares, quizá porque no hay nada en concreto, no sé, simplemente me resulta difícil comprenderlo.influenza

Lo que me mueve al escepticismo es que en otras ocasiones ya no la han jugado así quienes ostentan el poder. En 1996 cuando la crisis financiera en México estaba en un nivel gravísimo, surgió como por arte de magia una campaña a favor de la existencia de un ser extraño que succionaba la sangre de animales de granja. No era un coyote, no era un vampiro era “el chupa cabras” y andaba por todo el país. Un día atacaba en Oaxaca y al otro día en Baja California Sur, un día era “visto” en Puebla y al otro en Quintana Roo. Yo creo que tenía su jet privado porque de otra manera no me explico cómo podría trasladarse tan rápido de un lado a otro. Recuerdo que la estrategia sirvió como distractor mientras se tomaban las determinaciones necesarias para superar el colapso económico y también para acallar polémicas como las suscitadas luego de la masacre en Aguas Blancas, Guerrero o por el asesinato de José Francisco Ruiz Massieu, ambos hechos ocurridos en 1995. Otro ejemplo: hace un par de años con el caso de los náufragos nayaritas que pasaron seis meses en altamar en el Océano Pacífico. ¿Cómo sobrevivieron? Nunca se especificó cómo. ¿Por qué en las entrevistas televisivas los familiares lucían tan tranquilos y los afectados se veían lozanos y radiantes?

En Estados Unidos después del 9/11 comenzó un rechazo casi generalizado al mundo musulmán, y los mass media se ocuparon de alertar a la población gringa sobre posibles ataques terroristas de parte de naciones que profesaran dicha religión. Al interior del país había un estado de caos, la gente de verdad creía que en cualquier momento llegarían aviones a atentar contra la soberanía y la libertad estadounidense. El gobierno necesitaba tener argumentos a favor para poder declararle la guerra al terrorismo, acción que sería finalmente llevada a cabo, primero en Afganistán en 2002 y un año más tarde en Irán. Mientras el pueblo estuviera de acuerdo, la guerra estaba legitimada.

Si la enfermedad es real o no, no me consta; lo que si puedo decir es que me parece que se esta reaccionando de manera exagerada y oblicua ante la información recibida. Las autoridades dicen que utilicemos cubre bocas para evitar respirar o tener contacto con bacterias que pudiesen causar el ahora llamado “virus de la influenza humana” (al menos han dejado en paz a los cerdos, en Egipto ya los andaban exterminando). ¿Por qué la gente se preocupa en este momento por protegerse de una enfermedad mortal, existiendo tantas otras de las que no nos cuidamos, por ignorancia o por negligencia? ¿Por qué hoy valoran su vida cuando algunos de ellos se hacen daño con elementos que si bien no actúan de forma tan certera, eventualmente causan la muerte, como el cigarrillo, el alcohol o los enervantes? Por decisión propia propia y con consumo excesivo, claro está. “No saludes de beso, no saludes de mano, utiliza tapabocas, lávate las manos frecuentemente” ¿Por qué pensar que tomando esas medidas de higiene tan comunes en este mundo tan contaminado se reducirá el riesgo? Pienso que la resolución es bastante lógica: a mayor magnitud del padecimiento, mayores medidas y recursos; a medidas tan sencillas, menor gravedad. Es cuestión de sentido común.cjabpnywyq889xvka7x2

Uno de los casos confirmados por la televisión nacional fue el de un señor de 41 años oriundo de Oaxaca que murió de neumonía, enfermedad que aparentemente fue complicada por la influenza. El parte médico reportó que el hombre era también diabético. ¿Cómo saber desde cuando padecía dichos males? Aparte, la enfermedad fue detectada en México apenas en el pasado mes de abril. Aparentemente inició en China y entró en América por California, Estados Unidos. Lo raro es que la bomba se desató en la capital de nuestro país y no en la frontera norte que geográficamente está más cerca de USA. ¿Por qué será? Simple, si el problema se suscitara en el norte se tomaría como un asunto de índole regional y no nacional, como hoy en día lo es. Bueno, ni siquiera eso, ahora es global pero México fue el primer receptor del virus.

Los medios masivos han bombardeado a la opinión pública noche y día con información acerca de la influenza, la cantidad es tal que a veces no es posible procesarla completamente, confunde y si se combina con pavor e ignorancia, entonces lo que provoca es desinformación. Lo mismo pasó con el SIDA, se pensaba que lo habían introducido monos africanos, que sólo los homosexuales se contagiaban, que era un invento comunista y finalmente se concluyó que existía, lo podía contraer cualquier ser humano en determinadas circunstancias y que era incurable pero prevenible. Es increíble la capacidad de convencimiento que ostenta el cuarto poder, si de pronto dijeran que si alguien estrecha la mano de cinco personas en un lapso de 12 horas morirá al tercer día, tengo la certeza de que varios que escucharan la advertencia lo creerían.

Entiendo que hay miedo, que por la novedad no sepamos que hacer pero, por favor, un poco de serenidad no hace daño. Algunos videos en Internet muestran la preocupación de que este asunto derive en un conflicto de carácter bélico pero creo que no hay que ir tan lejos, al menos no por el momento. En algunos países como Francia, Argentina, Chile e Inglaterra se ha tomado el nombre de México como sinónimo de peligro precisamente por la desinformación y la ignorancia. En Chile y Paraguay discriminaron a futbolistas que participaban en la Copa Libertadores, en Francia pretendieron cancelar los vuelos a México y en ese mismo sitio algunos medios han llamado al virus, “influenza mexicana”.

No se trata de tomar la información a la ligera, al contrario, sería conveniente recabarla y darle su justo valor, analizarla con cuidado. Algunos datos: en Multimedios Televisión dijeron que se habían detectado casos en Francia, Alemania e Inglaterra mas no en España, país vecino de Francia y el único de los cuatro que no pertenece al G8, bloque al que pertenecen los ocho países más poderosos del mundo. Integrado en conjunto con Rusia, Canadá, Estados Unidos, Italia y Japón, cuyo gobierno aseveró que enviaría un millón de dólares como apoyo a México. Aquí mismo en la república mexicana, el 23 de abril de 2009, la cámara de senadores aprobó una iniciativa de ley que permitiría portar cantidades mínimas de droga para uso personal[4].iinfluenza

La crisis económica mundial es cada vez más fuerte y considero que el asunto de una gripa a la que se le va cambiando el nombre con el paso de los días, hace que la gente se altere, se distraiga y al momento de que las cosas muten[5], no le quedará más remedio que aceptar las nuevas condiciones que ya no alcanzó a identificar. En estos días se habla de la influenza, casi nada sobre la crisis y los delitos que siguen cometiéndose. Eventos masivos han sido cancelados y se cierran los lugares públicos para que la población permanezca en sus casas, mordiéndose las uñas por el terror a contraer una enfermedad que trae al mundo vuelto loco.

Finalmente creo que hay que utilizar la cabeza, primeramente para brindar calma a nosotros mismos y a nuestros seres queridos, y también para reflexionar un poquito, ya que al igual que sonreír, el pensar no causa impuestos. Al fin y al cabo es una forma más de pasar el tiempo en estos días de asueto obligatorio.

Gracias.

Ciudad Juárez, México, a 1° de mayo de 2009.

 

“Sólo una crisis real o percibida como tal produce un auténtico cambio”

Milton Friedman[6]

[1] Johnny Rotten, cantante de The Sex Pistols durante la interpretación de “Johnny B. Goode” en 1977.

[2] Noemí Gutiérrez y Nurit Martínez, “Un paquistaní, entre los muertos por influenza”, en http: //www.eluniversal.com.mx/nacion/167542.html, 30 de abril de 2009.

[3] —, “México confirma 12 muertes por influenza A” en http: //www.eluniversal.com.mx/notas/594925.html, 30 de abril de 2009.

[4] —, “Aprueba el Senado dosis personal de droga y ley de combate al narcomenudeo”, en http://www.milenio.com/node/204108, 1 de mayo de 2009.

[5] Cf. “Con nueva ley, Policía Federal podrá intervenir en llamadas”, en

http://sdpnoticias.com/sdp/contenido/2009/04/23/382531, 1 de mayo de 2009.

[6] Cf. “The Shock Doctrine”, en http: //www.youtube.com/watch?v=_nNJM0kKrDQ, 1 de mayo de 2009.

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Observador miope
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